Lucía hoy se ha despertado con una extraña sensación.
Se ha incorporado en su cama y ha mirado fijamente sus manos, con la sorprendente certeza de que son capaces de conseguir todo lo que se proponga.
Ha mirado el reloj despertador y ha observado que es pronto, más pronto que de costumbre, pero se siente llena de energía, y ha decidido levantarse y prepararse un buen desayuno, de esos que nunca tiene tiempo de preparar.



