El otro día, leyendo "Los ojos amarillos de los cocodrilos", leí el siguiente fragmento:
"- ¿Para qué sirve el vocabulario? Sirve para ayudarte en tu
pensamiento. Para expresar con palabras las emociones, las sensaciones…
Clarificas tu cabeza sabiendo poner la palabra correcta en la cosa justa. Y al
clarificarte la cabeza, te forjas una personalidad, aprendes a pensar, te
conviertes en alguien."
Y me dio qué pensar, sobre todo cuando unos días después, la importancia del uso del lenguaje salió como un tema de un curso que estoy haciendo.
Porque tenemos a nuestra disposición una herramienta muy poderosa a la que no le sacamos todo el partido que se le puede sacar. Lo utilizamos solo como un medio para comunicarnos, pero no aprovechamos los detalles, los matices, el juego que puede dar.