facebook twitter Email

ESTHER COLLADO

Enlazando palabras y obteniendo melodías.

 


Tú piensas que la conoces, y ella sonríe pensando que sólo sabes su nombre.
La observas, a veces seria, con su pose responsable, siempre al mando, controlando cada paso que dibuja al caminar.
La miras cuando bromea, cuando ríe, cuando canta y cuando baila, cuando estás triste y te dice: "Dale la vuelta un momento, cierra los ojos y piensa si de verdad es tan grave, mira adelante y sonríe, que la vida son dos días y hay que intentar disfrutar". Y  te convence de que es verdad.
Y haces caso a sus consejos. Te fías de su criterio. Porque te ciega su temple, te seduce su cordura. Te fascina su paciencia, sus maneras, y ese halo de ternura que desprende en cada gesto cuando cree que nadie mira.
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios




Una noche más, aquí, yo y la soledad
Con la cruel compañía de unas lágrimas ardiendo en mis mejillas
Igual, las mismas de ayer, o quizá de antes de ayer
Ya me estoy acostumbrando, parece que duele menos
Que cuando hace ¿Cuánto? Días, meses, o quizá una eternidad
Con cada lágrima se iba, de alguna forma, un trocito de mi vida
Tal vez también ahora se va, pero ya no pesa tanto
Aunque también es posible que esté tan rota ahora mismo
Que no note las heridas.

Entre sombras, imagino tu mirada, que me hiere como nunca antes lo hizo
Porque de repente el mundo, ha dejado de ser mundo
Porque a tientas, trato de romper el nudo
De buscar una salida, una ventana escondida
Que me permita escapar.

Y no sirven las palabras, porque pocas hay comunes.
Pocas hay que signifiquen lo mismo para los dos.
Y busco lo que nos ata, lo que nos mata y nos une
Y me pierdo entre caricias, miradas y tu calor
Y me encuentro acurrucada, ciega y sola, sorda y triste
En el rincón de tus ojos, donde una vez, hace un siglo
Descubrí qué era el amor.

Share
Tweet
Pin
Share
1 comentarios



Hacía tiempo que no oía tu sonrisa
Me fijé en que no sentías mi mirada
Intuía que morían en tus labios versos que lloraban en tu alma

Adivinaba que tu cuerpo se escondía
Había notado que crecían los rincones olvidados
Sospechaba que soñabas los recuerdos en lugar de recordarlos.

Percibía que contabas los segundos
Comprendía cada día que escapabas
Presentía que los días de esperanza, sin remedio, terminaban

Percibía cada beso como un eco de del olvido
Respiraba los vacíos que entre los dos se instalaban
Escupía cada instante en que sangraban las palabras

No quise verte alejándote en silencio
Me engañé, posé mi vista en otro lado
Me convencí , suplantando los vacíos con las luces del pasado

Cuando quise mirar, ya estabas lejos
Cuando te quise oír, tu voz no se escuchaba
Solo vi tu amarga silueta un instante antes de que se esfumara.

Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios



A media hora a pie de casa, en la cafetería en la que compartimos tantos cafés a la salida de mi antiguo trabajo, en la mesa más alejada de la entrada y de la barra, sin planes ni prisa, espero a que el camarero me traiga la copa que le acabo de pedir.
Le observo mientras lo prepara siguiendo un ritual que habrá repetido en cientos de ocasiones. Es joven y no especialmente guapo, pero tiene un brillo en los ojos que llama mi atención. Me recuerda que una vez yo también lo tuve, que una vez, hace una eternidad, yo también fui joven. Ambos lo fuimos.
El camarero se acerca y deposita mi bebida sobre la mesa, dedicándome una amplia sonrisa que no sé cómo, soy capaz de corresponder.
A solas con mi gin tonic, se me viene a la memoria el día en que le conocí, en el aula magna de la facultad, en primero de derecho, uno de los primeros días de clase, cuando desvié la vista hacia un chico que me observaba en lugar de mirar hacia el estrado donde se encontraba el profesor. Nuestras miradas se encontraron y un escalofrío recorrió mi espalda; me sentí atraída por él de inmediato.
Así estuvimos un mes, sin acercarnos el uno al otro, lanzándonos furtivas miradas entre lecciones monótonas y aburridas, hasta que un fin de semana, nos encontramos en uno de los bares de moda, y con la ayuda de nuestros amigos, nos conocimos, nos gustamos, y no nos volvimos a separar hasta hoy.
¿Cuánto tiempo había pasado? Casi veinte años, toda una vida… Dos caminos que un día se hicieron uno, recorrido por dos niños que juntos se convirtieron en adultos y que ahora se volvían a separar, dejándome sola, perdida y sin consuelo.
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios
Newer Posts
Older Posts

Seguidores

SÍGUEME

  • facebook
  • Blueskay

Esther Collado

Esther Collado

Páginas

  • ACERCA DE MÍ
  • LA ENTROPÍA DE LAS OLAS
  • LA JOVEN QUE PERDIÓ SU ESTRELLA

La Entropía de las Olas, ya a la venta

La Entropía de las Olas, ya a la venta

Facebook

Esther Collado

Categories

  • COLABORACIONES
  • EL RINCÓN DE LAS LETRAS
  • HABLANDO DE LIBROS...
  • PEQUEÑAS CREACIONES
  • POESÍA

recent posts

Blog Archive

  • ▼  2025 (1)
    • ▼  marzo 2025 (1)
      • LAS SIETE HERMANAS - LA SAGA - LUCINDA RILEY Y HAR...
  • ►  2024 (2)
    • ►  noviembre 2024 (1)
    • ►  septiembre 2024 (1)
  • ►  2021 (3)
    • ►  diciembre 2021 (1)
    • ►  noviembre 2021 (1)
    • ►  junio 2021 (1)
  • ►  2020 (3)
    • ►  diciembre 2020 (2)
    • ►  noviembre 2020 (1)
  • ►  2018 (5)
    • ►  septiembre 2018 (1)
    • ►  abril 2018 (2)
    • ►  marzo 2018 (1)
    • ►  enero 2018 (1)
  • ►  2017 (2)
    • ►  marzo 2017 (1)
    • ►  febrero 2017 (1)
  • ►  2016 (10)
    • ►  octubre 2016 (1)
    • ►  agosto 2016 (2)
    • ►  julio 2016 (1)
    • ►  mayo 2016 (1)
    • ►  abril 2016 (3)
    • ►  marzo 2016 (1)
    • ►  febrero 2016 (1)
  • ►  2015 (29)
    • ►  diciembre 2015 (1)
    • ►  noviembre 2015 (4)
    • ►  octubre 2015 (3)
    • ►  septiembre 2015 (3)
    • ►  agosto 2015 (6)
    • ►  julio 2015 (8)
    • ►  junio 2015 (4)
  • ►  2014 (2)
    • ►  marzo 2014 (1)
    • ►  febrero 2014 (1)
  • ►  2013 (16)
    • ►  diciembre 2013 (1)
    • ►  noviembre 2013 (2)
    • ►  agosto 2013 (1)
    • ►  junio 2013 (1)
    • ►  mayo 2013 (2)
    • ►  marzo 2013 (3)
    • ►  febrero 2013 (6)

Vistas de página en total

Created with by ThemeXpose | Distributed by Blogger Templates