Estaba dormida, y otra vez ese llanto...Ese llanto que no cesa, que no
me deja vivir. Estoy cansada, agotada, y ya no me quedan fuerzas. Pero
aun así, sé que debo levantarme y llegar hasta su lado. Sé que necesita
mis brazos, que necesita mi cuerpo. Necesita mi calor. Y él es todo para
mí. Iría hasta a los infiernos solo por estar con él.
Me incorporo, cruzo el estrecho pasillo y me acerco a su cunita, y le cojo entre mis brazos, y le siento, y siento el mundo a mis pies. Ya no llora, ahora sonríe. Me sonríe. Y solo por un instante, llego a sentirme feliz.
Y otra vez esos golpes en el pecho que me despiertan del todo. Y ahora ya no veo nada. Solo unos brazos vacíos. Siento frío, un frío helado, pero dentro, en el pecho. Siento náuseas. Y no me puedo mover.
Me incorporo, cruzo el estrecho pasillo y me acerco a su cunita, y le cojo entre mis brazos, y le siento, y siento el mundo a mis pies. Ya no llora, ahora sonríe. Me sonríe. Y solo por un instante, llego a sentirme feliz.
Y otra vez esos golpes en el pecho que me despiertan del todo. Y ahora ya no veo nada. Solo unos brazos vacíos. Siento frío, un frío helado, pero dentro, en el pecho. Siento náuseas. Y no me puedo mover.



