En la tierra de las hadas y los duendes
Los colores se despliegan por doquier
Las figuras que se escapan de sus fuentes
Cobran vida tras el bello anochecer.
En el mundo donde reinan los hechizos
Triunfan la luz, la nobleza y el amor
Los extraños se convierten en amigos
Y el rival se doblega ante el perdón
Una niña mira desde su ventana
Cómo del cielo caen las aves sobre el mar
Y en su danza impetuosa y alocada
Atisba el valor de la libertad

